El worldbuilding, dar forma a un universo propio, con sus propias reglas, culturas y mitologías, atrae por diversos motivos. Para algunas personas, es un pasatiempo, un fin en sí mismo, mientras que otras lo utilizan para preparar una novela o montar sus propias campañas de rol. Sin importar el propósito, lo que hace a una ambientación especial, lo que realmente la distingue, es esa búsqueda personal, ese motivo único que nos impulsa a crearla. Es el corazón de nuestra creación, lo que define sus pilares y la dota de identidad. En mi caso, siempre me han fascinado las ambientaciones donde los dioses tienen un papel muy activo en el mundo. Ezora, mi propio mundo de fantasía, nació como una oportunidad de reflexionar sobre lo humano y lo divino, sobre la relación entre mortales y deidades, y sobre cómo la fe moldea la realidad. La fe como fuerza creativa Uno de los conceptos centrales de Ezora es que la fe no es solo una cuestión de creencias abstractas, sino un poder tangible que moldea...
Hexcrawls, OSR, Worldbuilding y Consejos para el Dungeon Master